Lost, Gone, Girl

 

 Devil came to me, and he said
"what you need is me".

 

 

Hace poco más de un año decidí – en una mañana de oficina muy parecida a esta – que podía – y por qué no – otorgaros acceso al coto privado que es mi cabeza. Para alguien que acostumbra a alterar la realidad (la suya, la vuestra) levantarse una mañana con ganas de contar verdades es infrecuente. Vamos a contar verdades tralará no es precisamente la tónica de nuestras vidas. Pero hoy ha llegado a mi bandeja de entrada un comentario muy chulo, muy bonito, muy extraña y dolorosamente identificado. Así que he vuelto a pensar en por qué escribí lo que escribí, en por qué sé que tenía y tuve razón, en ti, en todo lo que vendrá después de ti y en que siempre, siempre será lo mismo. Porque sé que tenía y tuve razón.

 

«Y aceptar una y otra vez que tu naturaleza te hace tan exigente -contigo, con todos- que, al menos de momento, te compensa estar solo.»

 

Miércoles, 8 de octubre de 2014. Aquella noche pasó algo que nunca he contado. No, nunca te la he contado. Me debías una cerveza (nos habíamos inventado esta excusa para volvernos a ver) y me escribiste aquel miércoles. Fui sincera, te conté lo que había. Te conté que David Fincher estrenaba su última película y que no iba a no ir a verla por quedar contigo. Quisiste acompañarme, te dije que ni de coña. A ti no te gusta el cine y siempre preferí obviar esa parte. No, te lo volveré a repetir, el cine no es tu obsesión por “ver una película juntos”, el cine no ha de estar nunca contaminado por tu incapacidad para estar solo. Es un arte, un fin en sí mismo, y requiere que le prestes atención. No es una excusa, te insisto. Recibí ya tu primer exabrupto: ¿s o l a? ¿Vas a ir s o l a? Seguí en mis trece, altiva yo, pero porque me tocaste mucho los cojones: sí, siempre voy al cine s o l a. Quedamos en que te llamaría al salir. Te llamé al salir, pero sólo porque la película me hizo sentir muy sola y no quería sentirme así. Me soltaste una impertinencia, que para algo, si mereciste llevarte de recuerdo un adjetivo de mi lengua, es impertinente. Te colgué, que si algo hiciste desde el primer momento, fue gustarme y tocarme los cojones a partes iguales. Me escribiste y me dijiste que vendrías a casa. Te dije que no. Estaba tan triste que no paraba de llorar. Aquel día llevaba vestido porque creía que iba a verte. Era una víctima más de mí misma y de las ganas que tenía de que vieras lo que yo quería que vieras. Y al darme cuenta de ello – o al querer yo hacerme partícipe de ello – no pude dejar de llorar. Así que te dije que no, que no vinieras, que ya otro día. Quería verte y no quería verte, a partes iguales, también, pero así fue siempre contigo. Me citaste Los Amantes del Círculo Polar. Salta por la ventana, valiente. ¿Lo ves? Eras, eres un impertinente. Y no sirvió de nada. Aquel día no nos vimos. Y al siguiente vomité mi alma en la que probablemente (quita el probablemente) es la entrada más dura y más jodida que me ha tocado escribir. Vine a decirle al mundo que estoy hasta la polla, que no quería seguir, que todo era un bucle sin sentido. Que dimitía de la búsqueda del amor, al menos hasta que lograra dar final a lo que no es búsqueda ni será jamás amor por mucho que yo insista. Te insista. La dimisión duró poco. Te readmití. Volví a verte, volvió el juego, la pretensión, el empeño. Y la semana siguiente cocinaste para mí, me hablaste de tu familia, volviste a dejar, a dejarme a mí patente lo muchísimo que odio hablar de mi familia, de la tuya, de la de todos. Pero allí seguía yo, en el salón de tu casa, más pendiente de otras cosas, más expectante que puramente presente.

Y me dijiste: «el otro día me rallaste mucho».

Y te contesté: «¿por qué?»

Y me replicaste: «porque mi ex leyó la novela en la que está basada esa película, y creo que eso influyó en que lo dejáramos».

Y te conté que yo también la había leído a raíz de haber visto esa película, y que era una gran novela.

No quise ver que tendría que haber cogido la puerta y haberme ido.

 

 

 

And you know why?
Because I lied for you.

 

 

 

 

 

 

 

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