Top #5. Canciones para el desamor (o para desenamorarse)

 

Cada vez son más las voces que me incitan a dejar mi trabajo, hacer de nuevo una maleta, empacar mi vida -cada vez más mínima- y retirarme a una cabaña en Suiza (otras voces prefieren Bali) para dedicarme por completo a la literatura. Esas voces, para qué negar o divertir la realidad, suelen provenir de personas que, extrañamente, me quieren mucho. De otro modo su conclusión no sería la de que escribo bien, ni muy bien; de otro modo me dirían la verdad, que tengo un ego demasiado grande, y que para mantenerlo necesito que los demás lo rieguen.

Con lo que os pido que dudemos de su objetividad, amemos su subjetividad manifiesta. Y que honremos juntos sus buenas intenciones y deseos para conmigo, excusando que, de nuevo, tengo bastantes pocas ganas de hacer literatura. Lo que me apetece, voto a bríos, es divagar.

Mis musos, cual patos, bien han volado y quién sabe cuándo volverán, bien han decidido dejar de hacer efecto. Mi inspiración, tan necesitada de elementos exógenos que frecuentemente toman la forma corpórea de hombres canallas de barba y grata conversación, decide por ende esfumarse momentáneamente y abandonar este blog a suerte de tonterías. De esas para no dormir.

Con lo que, para honrar a quienes tanta confianza depositan en mí, esperando que su descendencia pueda ver mi nombre en sus estanterías, he comenzado un proyecto que llevaba ya tiempo ideando. Sin trascendentalismos ni vueltas de tuerca, sin subterfugios disfrazados entre líneas. Que si hay algo que me guste más que la literatura, es llenar mi mundo de canciones.

Este es mi Top #5 Canciones para el desamor (o para desenamorarse).

Como otros Top #5, su finalidad es la de ayudar(n)os a identificar un momento del que, lamentablemente, ninguno vamos a escapar. Ese en el que lo que un día sentíamos desaparece. Su finalidad es ayudarnos a evitar la soledad en que nos imbuimos en etapas así. Desenamorarse es una mierda, directamente proporcional a lo maravilloso que es enamorarse (cuando se es correspondido). Pero mi impresión, después de 25 años de andanzas terrenales (suficientes para soltar parafrasadas en un blog) es que, al igual que pasa cuando nos enamoramos, tendemos a empequeñecer el sentimiento, a soslayarlo, a dejarlo de lado, a negar su existencia.

Error. Craso. Garrafal. Error de puro campeonato.

El amor y el desamor son estados que tienen fácil la entrada y difícil la salida. Y pese a las consecuencias que de cada uno derivan, ambos son una buena muestra de que estamos vivos. Y ambos merecen ser tratados con el mismo respeto. Nos construyen, nos definen, nos moldean. Porque somos aquello que amamos, sin duda, pero también aquello que dejamos de amar (y, sobre todo, por qué dejamos de amarlo).

Como en todo Top #5, no se trata de elegir las mejores canciones. No es una competición. Se trata, simplemente, de compartir con vosotros las canciones que han compartido conmigo mis etapas de amor y desamor. Las que han activado mis alarmas. Las que han sido mis compañeras de viaje.

Y, que espero, os sirvan.

 

Top #1. LOVE OF LESBIAN. Universos Infinitos

“Yo ya no puedo hacer más si este más siempre resta.”
(Lee el resto de la letra.)

 

Es la número uno porque ha sido mi número uno. Porque expresa el trabajo constante por evitar lo inevitable. Porque, aunque te estés dando cuenta de que la situación te va a estallar en la cara, sigues dando más.

Más de ti, hasta que ese más empieza a restar. Hasta que la ecuación se invierte, hasta que solo se deriva aquello que deberías integrar. Pero eso ya lo sabías. Lo jodido es que eso siempre lo has sabido.

Y, cuando tu vida es la apuesta (como bien dice Santi), está bien recurrir a una letra que te haga reaccionar. Luego -y además- está el vídeo de Lyona, perfecto acompañante para una perfecta canción.

Back-up: 1999. Más lapidaria, más desgarradora. Menos «universal», quizá. Y más propia de otros desenamoramientos, que suceden más por hartazgo y desgana que por puro desatino.

 

Top #2. NIÑOS MUTANTES. No Puedo Más Contigo

“Cada vez que te oigo hablar, sé que no durará.
Porque siempre haces algo por empeorar. Empeorar.”
(Lee el resto de la letra.)

 

Los vasos se llenan. Las personas se cansan. Los límites existen, y se alcanzan, aunque en su día tú creyeras que siempre tenderían a infinito. Sin que realmente podamos hacer nada.  Y, aunque quisiéramos, sin culpas.

Dejas de poder, y no pasa nada.

 

Top #3. THE NEW RAEMON. Tú, Garfunkel

“Lo miras bien y te das cuenta de que todo se nos fue a la mierda.”
(Lee el resto de la letra.)

 

Hay desamores muy sonados. Pero ninguno como el de Paul y Art.

Esta canción no (solo) habla de un desamor, sino más bien de una ruptura. De la típica, tipiquísima ruptura. De la ruptura de manual donde hay dos partes descompensadas cuando, sin que lo sepan, las dos tienen exactamente lo que querían.

Pero también ilustra el principio del fin y, como las demás, puede asociarse al momento en el que “te das cuenta de que todo se nos fue a la mierda”.

The New Raemon ha sido uno de los descubrimientos de este año, para mí, que suelo llegar tarde casi siempre a todas partes. Salvo a esta canción, a la que llegué en el momento justo. En el más adecuado.

Back-up (con grandes dosis de drama): Morir o Matar, de Nacho Vegas.

 

Top #4. LOS PIRATAS. Mi Matadero Clandestino

“Qué puedo hacer si ya no te quiero, si ya no quiero verte más.”
(Lee el resto de la letra.)

 

El día D llega. Nunca mejor dicho.

Esta canción habla de que los sentimientos, como las relaciones, se terminan. Que no es un drama, ni nosotros malas personas por dejar de sentir. Eso, simplemente, pasa.
Y que es una pena tener que hacerlo, pero de cuando en cuando y de vez en vez hay que crearse un matadero clandestino, un espacio personal e instransferible -a la par que inaccesible- en el que deshacernos de esas cosas que no sirven para nada y que no podemos tirar. Como el sentimiento de culpa. Que ya tenemos bastante con las goteras del corazón.

Iván, ya viejuno, nos dijo así que, en los mundos de dos, las cosas van bien cuando se va a la misma velocidad. Y que nada puedes hacer cuando, sin más, dejas de hacerlo.

 

Top #5 (y una incursión extranjera). THE CORAL. Dreaming Of You

(Aquí la letra.)

 

Lo reconozco. He incluido esta canción porque, a la postre, quería incluir una reflexión nada reflexionada. Me apetece, simplemente, decirlo.

Decir que es relativamente difícil, a no ser que seamos almas descorazonadas (que también las hay) pasar del amor al no-amor -concepto diferente a desamor- como quien cambia de ropa interior por las mañanas. Parafraseando a House, no hay una fina línea entre el amor y el no-amor; está la Gran Muralla China con centinelas armados cada cinco metros entre el amor y el no-amor (o el odio, pero valga el ejemplo). Desenamorarse de alguien no implica dejar de quererle, más bien suele implicar, de hecho, seguir queriendo, seguir sintiendo algo, bien esté disfrazado de cariño o de apego, de afecto o de que, vaya, nos gustaba su compañía. Somos seres de costumbres, y poco podemos hacer contra ello. Sería una más, otra lucha de gigantes.

Para mí, eso es lo que encierra algo tan demoledor como “I still need you but, I don’t want you now”. Y lleva al inevitable y casi tautológico “It’s gonna hurt, but I’ll have to say goodbye”.

Duele. Lo dejes o te dejen. Duele de cojones. Como rescaté de un sublime diálogo hace semanas, sientes que te arrancan el corazón, lo tiran en un horno precalentado a 250 grados, y lo hornean con un glaseado de miel para después servirlo en un cuenco con arroz. Duele lo suficiente como para que sigas confundiendo el cariño que os queda con el amor que ya no existe.

Muy gráfico. Muy vívido. Muy cierto.

Pero también se pasa.

Y, a veces, es sencillo.

Es tan sencillo como reconocer que necesitamos otra cosa. Algo más. Que no es lo que tenemos.

Si os estáis desenamorando, estas canciones os ayudarán a sacar a relucir un sentimiento amargo, sí, pero necesario, tan necesario como el de enamorarse. Del que también hablaremos.

Que enamorarse molará más, pero recordad siempre que, como una vez me dijo un buen amigo, la mayoría de las veces el término de cualquier relación, desenamorarse, es también un triunfo del amor.

Del amor propio.

[Próximamente: Top #5 Canciones para el amor (o para enamorarse). Sean pacientes.]

4 comentarios en “Top #5. Canciones para el desamor (o para desenamorarse)

  1. Qué grande! muy buena elección, Nacho Vegas, Niños mutantes, Los piratas… aunque te recomiendo que escuches : Supersubmarina – Supersubmarina y si no te gusta te devuelvo el dinero :)

    Me gusta

  2. Permiteme discrepar, desenamorarse es maravilloso, cuanto mas rapido mejor, descubrir que de repente vuelves a sonreír y que ha pasado un dia sin acordarte del imprescindible de turno, es genial!

    Me gusta

  3. Espectacular blog, sin palabras… Y la selección musical de incoparable calidad!
    Me has cogido en todos mis quiebros y me has dejado indefenso ante la verdad de tus palabras.
    Desenamorarse no es más que un redescubrimiento interior, aprender de errores cometidos pero también tomar conciencia de lo bueno que has aportado. Debe ser un proceso lento y madurado, sin que eso signifique que no puedas divertirte en el camino. Aprender de nuevo qué significa ser feliz, sentirse valorado y amado sin condiciones… todo vuelve como un bumerang en la vida para bien y para mal, y todos tenemos la fuerza interior para superar lo que nos propongamos!

    Me gusta

¿Algo que añadir? Apuesto a que sí. Deja un comentario...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s