Top #5: Canciones para una ruptura

 

Hoy voy a compartir algo muy personal (y alguien, llevándose las manos a la cabeza, entonará: “¿aún más personal que todo lo anterior?”). Sí, a riesgo de acabar componiendo un blog completamente egocéntrico, voy a sacar a relucir uno de mis innumerables Top 5, esos que no paro de hacer desde que vi (y leí) High Fidelity.

Ciertamente, tengo top 5 para todos los gustos: películas de Kubrick, canciones para ser feliz, sonatas de Beethoven, libros de García Márquez… Pero este verano anduve superando (el gerundio no es baladí) mi primera ruptura sentimental y comencé a elaborar un nuevo Top 5: Canciones para superar una ruptura (amistosa).

Y hoy lo quería compartir, con la esperanza de que a alguien pueda servirle algún día, con la esperanza de que alguien pueda darse cuenta de que no es esto lo que quiere, con la esperanza de empujar a alguien a seguir luchando y, por qué no, con la esperanza de dar a conocer letras alucinantes de grupos increíbles que, calidad musical aparte, hacen mi vida más fácil.

¡Empecemos! En el puesto #1, llegado directamente a mi corazoncito una tarde de verano de lamentaciones encontradas:

Luis Ramiro – EL RELOJ

 

Esta canción y, en general, la obra de Luis Ramiro, me han salvado en más de una ocasión. Imprescindible para los momentos en los que tu autoestima se va de paseo con la de Larra, y no sientes nada más que abandono. Es entonces cuando realmente aprecias el placer de escucharla muy, muy alto, y gritar con todas tus fuerzas: «Estaré bien… aunque olvidarte me cueste la vida».

 

En el número #2, y subiendo…

 

Los Planetas – SANTOS QUE YO TE PINTÉ

Digo “subiendo” porque nunca la habría considerado de no ser porque, durante su concierto en el ContempoPránea, la tocaron, y la gritamos entre todos, y me sentí, al fin, comprendida. Tiene momentos muy grandes pero, sin duda alguna, el “momentazo”, donde todos nos desgañitamos y donde se nos pusieron los huevos de corbata, fue éste:

Puedes buscar por tierra,

puedes buscar por aire,

que como yo te he querido

no va a quererte nadie…

No va a quererte nadie.

Y hay quien está completamente de acuerdo conmigo. Al fin y al cabo, el término de cualquier relación siempre allana el camino de esos «demonios que tienen que volver».

#3:

La Habitación Roja – EL EJE DEL MAL

Quizá sea la más dura de todas, perfecta sustituta de otras aún más duras cuando no quieres sobrepasar tu dosis necesaria de rencor. Porque, aunque sea cierto que «no vas a volver a sentirte único, algo especial, algo importante…» tampoco sabemos cuándo vamos a volver a sentirnos así nosotros.

(Como agradecimiento, admitiré que tenía olvidadísimos a los buenos chicos de La Habitación Roja, hasta que este verano una intensa discusión musical me empujó a volver a escucharles. Abella, gracias.)

#4:

La Casa Azul – COMO UN FAN

¡¡¡¿¿¿QUÉ QUIERES QUE TE DIGA???!!!
¿Que mi vida va genial? ¿Que todo transcurre tal y como lo pensé, tal cual, sin más?

Esta canción hace referencia al adjetivo de ruptura “amistosa”, ésa en la que su propia definición implica no poner tierra de por medio y procurar continuar con el fundamento de cualquier relación de pareja, la amistad. Algo que, sobre el papel, queda muy bonito pero que puede llegar a hacerse muy cuesta arriba. Es entonces cuando te dan ganas de gritar treinta veces un “¿qué quieres que te diga?” y acudes a la eterna revelación indie de Guille Milkyway, por puro desahogo.

Elementos personales aparte, para mí “Como un fan” guarda también esa fantástica ironía de comparar el amor a una persona con el amor a un grupo, o a una canción. En cualquier caso, en ambos casos, perdemos la cabeza, y eso es exactamente lo mejor de todo: que nos gusta tanto un grupo, una canción, o una persona… que nos duele. Y ese sentimiento, aunque pueda cambiar con el paso del tiempo -puedes darte cuenta de que los últimos discos de Oasis son una patatuela asada, pero tú siempre les tendrás en lo más alto- siempre quedará como remanente de lo que fue, lo que es, y lo que pudo haber sido. Y la belleza de este hecho es directamente proporcional a la putada que supone el puro anhelo de lo que no existe.

Porque «nunca, nunca más me voy a recuperar…»

#5:

Love of Lesbian – 2009: VOY A ROMPER LAS VENTANAS

Es una elección dentro de un disco fundamental para superar una ruptura: 1999. Para los que no lo hayan escuchado (craso error, amigos míos) es la historia de una relación, que tuvo lugar en 1999 -cuándo, si no-; en este sentido, cuenta prácticamente todos los aspectos de una relación: sacrificios iniciales que al final se convierten en nuevas pasiones (Club de fans de John Boy), la pesadez de tener que escuchar historias pasadas (El Ectoplasta), los indicios de que -por más que uno lo desee- algunas personas no están hechas para estar juntas (1999).

Para mí, es lo mejor que se ha publicado en este país en muchos, muchos años. La sinceridad que Balmes demuestra en sus letras, y la magnífica orquestación de todas las pistas llena un disco que se defiende como tal, como obra maestra por sí sola -que es lo a lo que un disco siempre ha de aspirar-. Pero tenía que elegir una única canción o, de otro modo, habría desvirtuado todo mi Top 5. Finalmente, he elegido 2009 porque incluye la que, para mí, es la clave de cualquier ruptura:

Después de estudiar con cuidado este caso
ejerciendo a la vez de fiscal y abogado,
de juez imparcial,
sentencio lo nuestro
diciendo que el fallo más grande
pasó por guardar
solamente los días más gratos
y olvidar los demás.

Ése es el quid. Recordar que no todo fueron safaris por el parque, conciertos, conversaciones memorables y miradas. Recordar que hubo muchas cosas buenas, y muchas otras malas, que finalmente acabaron pesando sobre las primeras. Los que hayan visto (500) Days of Summer recordarán la escena en la que los amigos de Tom le dicen esto, que tiene que recordar también las cosas malas, y la historia cobra un nuevo sentido; cuando ya no es el buen gusto musical de Summer, sino su intolerancia impositiva, cuando ya no son sus miradas de reprobación, sino sus continuas faltas de respeto. Recordar que, quizá, Summer nunca fue la mujer de tu vida ni tú el hombre de la suya porque, de haberlo sido, seguiríais juntos.

Como habéis visto, todas son tristes, pero todas, al mismo tiempo, tienen un ligero punto de maldad, de ironía, tan necesaria a veces para volver a mirarse en el espejo y volver a creer que, aun abandonados, merecemos la pena.

[Canciones para superar una ruptura (no amistosa), también aplicables a cualquier tipo de desengaño amoroso -de esos que, durante cierta etapa de nuestras vidas, parecen sucederse sin ánimo de espera- debería incluir Pesadilla En El Parque de Atracciones, de Los Planetas y, seguramente -como colofón final a cualquier ataque de odio desmesurado- Bravo, magnífica canción nacida de la unión musical de Bunbury y Vegas.]

No espero que alguna vez les sirva. Espero que, aunque haya 15.102 km de distancia de por medio, algunos sepan darse cuenta de que, cuando no hay nada malo que recordar, merece la pena seguir luchando.

(Miss Top 5 seguirá informando desde Ammán.)

5 pensamientos en “Top #5: Canciones para una ruptura

  1. Violeta,

    Este post es digno de enmarcar. Simplemente ESPECTACULAR.

    Agradecerte las dos menciones por supuesto (significa mucho para mí que lo hayas hecho) . Sólo comentar un poco tu top 5:

    #1 –> Hace casi un año, y ayer me dí cuenta que me está costando la vida (más de lo que pensaba)…pero estoy bien y cada día mejor.
    En el concierto, una pena que no estuvieras al final, nos hubiéramos desgañitado hasta quedarnos afónicos.

    #2 Mucha coincidencia que justo esta mañana me acordara yo también de los “demonios”. Ayer me enteré de una cosa y ese momento que vivimos en el Contempopránea resonó en mi cabeza … dándome cuenta que no era recíproco el amor.

    #3 De nada, un placer ;)

    #4 Nunca he entendido las rupturas “amistosas”, al menos en el corto plazo … efectivamente es siempre cuesta arriba. En el largo plazo … quizas algún día lo compruebe (si mi “orgullo malentendido” me deja, por supuesto)

    #5 No podría estar más de acuerdo con la frase que citas. Verdad absoluta y totalmente irrefutable … hay una balanza y si se descompensa por el lado malo no lo puedes tapar, acabará saltando.

    A título personal, quitaría al bueno de Guille y pondría “Niebla” de Supersubmarina: http://www.youtube.com/watch?v=pz01N5b7mt4

    ¡¡Ánimo!!

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  2. Niña,

    Aunque haya rupturas malas, rupturas amistosas, rupturas anunciadas o inesperadas… creo que a todas se les puede aplicar esta frase del gran Nacho Vegas en su canción “El Salitre”

    “Y te podrán decir que en el amor siempre hay un vencido, y que en el amor
    siempre hay un vencedor. Pero óyeme, yo estuve allí y sé que no hay más que supervivientes.”

    Y sin ser mi canción favorita del Sr. Vegas (que no Vega) esta frase me parece lapidariamente cierta.

    PD. Ninguna como 8 y medio para plasmar el fin (iba a poner fracaso pero no me gusta calificarlo como tal) de una relación.

    Besos guapa y reguapa!

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  3. Excelente post, me encantó la canción de Blames, llega justo en ese momento que se veia venir de mi relación. Gracias!

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